El Paraíso - Comunidad Terapeutica para el tratamiento de adicciones COMUNIDAD
TERAPEUTICA

COMUNIDAD TERAPEUTICA CERRADA
para la Rehabilitación de adicciones a las drogas y el alcohol

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LA COMUNIDAD TERAPEUTICA RELIGIOSA

Alejandro Merenzon

 

EMERGENCIAS PARA DROGADICTOS

Los drogadictos hostigan incesantemente sus cuerpos; se encuentran en las puertas de la muerte cometiendo imprudencias que los convierte en víctimas irremisibles.

Algunos necesitan sentir que se aproximan su fin y es por eso que en sus submundos las reyertas son frecuentes, los lugares resultan peligrosos, sus compañeros de consumo y abuso pasan a ser una multitud hostil.

Un grupo de drogadictos estando drogados o no, son más peligrosos que las jaurías de lobos porque sus familiares, vecinos o miembros de la sociedad resultan ser una presa fácil del engaño, de la mentira, del robo y de los malos tratos.

TRATAMIENTO DE REHABILITACION PARA DROGADICTOS

El TRATAMIENTO DE REHABILITACIÓN PARA LA DROGADICCIÓN propone una prolongada internación en una COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS en PROGRAMAS DE 12, 24 o 36 meses de tratamiento residencial para que el drogadependiente deje de frecuentar las lóbregas tabernas, los antros del vicio, para que no sienta más desfallecer su intelecto, para que ese olor pestilente que le proporciona la fetidez del alma se convierta en los finos perfumes y aromas de la rehabilitación que propone un encuentro con Dios y un aprendizaje acerca de cómo enfrentar las muecas de la adicción.

El drogadicto protegido, asistido y atendido en su tratamiento de rehabilitación para las adicciones comprende que ya no le queda nada bueno por hacer en aquel submundo marginal y que la COMUNIDAD TERAPEUTICA PROFESIONAL DE PUERTAS CERRADAS pone a su disposición verdaderos especialistas en drogadicción para escapar de las fauces del sobresalto, del abandono y de la furia.

TRATAMIENTO DE REHABILITACIÓN PARA ALCOHOLICOS

Los alcohólicos son figuras arquetípicas del melodrama, defensores del hedonismo que se muestran ante la sociedad como fanáticos irrecuperables.

 Conozco bien a los alcohólicos, he tratado y convivido con dos mil adictos en los últimos 35 años y sé que ceden ante lo inevitable que en el alcoholismo es el regreso a los fantasmas y el estallido de autodestrucción.

La COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS le brinda al residente alcohólico una satisfacción que aún no conocía.
Con la esperanza de tranquilizar su perturbado espíritu se aborda su enfermedad con toda una artillería terapéutica que se lleva a cabo en nombre de Dios; sabemos que las diferentes escuelas y orientaciones psicoterapéuticas como el conductismo, la terapia sistémica, la psicoterapia grupal, el programa de los doce pasos de alcohólicos anónimos, la terapia ocupacional, las sesiones de terapia familiar, los grupos de asesoramiento y de orientación para familiares de adictos, las clases, asambleas, talleres literarios, cine-debate y cursos de capacitación, combinados con la fé, las celebraciones religiosas, la información histórica que contienen el Antiguo y el Nuevo Testamento, todo el tratamiento de rehabilitación para alcohólicos internados en la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS tiene mayor y mejor consistencia porque se hace en nombre de Dios para vivir bien, libre de las cadenas de las adicciones, reconciliado con uno mismo, con la familia, con la sociedad, y ante todo con Dios.

TRATAMIENTO DE REHABILITACIÓN PARA DROGADEPENDIENTES

Los drogadependientes ocultan sus identidades disfrazados por sus patéticas aspiraciones.
¿Cuáles son las patéticas aspiraciones de los viciosos?
Pertenecer al mundo de la automatización alienante para volverse siempre contra sí mismos, contra sus seres más amados, contra la sociedad, y contra Dios.
El consumo de drogas es una ofensa. El drogadicto se ofende a sí mismo, ofende a la vida y a Dios con una serie de actitudes y de conductas que encarnan los miedos, la desesperanza y la pérdida de valores.
Perturbado en su niebla, el drogadicto se encierra en su círculo vicioso alrededor de”la gran ausencia”.
La gran ausencia es su alejamiento de Dios, su distanciamiento, su falta de interés por leer y degustar las Sagradas Escrituras, su ignorancia en relación a Moisés, Cristo, Mahoma o Buda.
La adicción y ese estilo de vida pagano, vacío y convulsionado es el auténtico signo de la representación del infierno.
Hay que destacar el gran descubrimiento que Gracias a Dios realizaron los profesionales del campo de la salud mental, los religiosos y los adictos en rehabilitación en la creación de la Comunidad Terapéutica de puertas cerradas, la Comunidad Terapéutica Religiosa de puertas abiertas, los centros de rehabilitación para adictos, los tratamientos de rehabilitación para drogadependientes y las propuestas terapéuticas o religiosas en cada Institución especializada en adicciones. Hoy vemos a los adictos internados absolutamente enamorados  del tratamiento y de Dios.

 

TRATAMIENTOS DE REHABILITACIÓN PARA ALCOHOLICOS

El alcoholismo viene azotando desde hace unos 6000 años. Moisés nos contaba 3500 años atrás cómo los descarriados se embriagaban sin límite y cómo perdían el control sobre sus actos convirtiéndose en desequilibrados, paranoicos, crueles que veían enemigos por todas partes y que seguían sin arrepentirse a pesar de verse rechazados.
   En 1861 frente a los convencionalismos de una sociedad primitiva y puritana RAMA IV  Rey de Tailandia, en su exótico palacio donde vivía con sus 82 hijos firmó 500 edictos reales entre los cuales incluyó los vicios, delitos, enfermedades mentales, el alcoholismo y la drogadicción.
El alcoholismo siempre fue adquiriendo un vasto nuevo público; se decía que era una aparición embrionaria del mal, que era una enfermedad demoníaca, satánica, que promovía la veneración de falsos ídolos y que reflejaba los inicios de un derrumbe espiritual e intelectual antirreligioso.
La COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS siguiendo aquellos diseños y estilos del claustro o del pupilato: el alejamiento de la sociedad corrupta, el retraimiento para la realización de una vida de estudio, trabajo y oración, la inclinación hacia un verdadero amor al tratamiento y a Dios, el prodigioso despertar del alma, ha resultado ser desde el período de moderación victoriana hasta el siglo XXI un viaje recorriendo un romance con Dios.

TRATAMIENTO DE REHABILITACIÓN PARA DROGADICTOS

Hemos escuchado durante años muchas ideas y frases equivocadas.
Los drogadictos decían y dicen: “Yo lo manejo, dejo la droga cuando quiero” o “Yo no soy un drogadicto, me drogo solamente cada tanto” o “ Ya soy grande y sé qué es lo que tengo que hacer, no necesito que vengas a darme consejos”.
Otros dicen “si me internás me mato” o “si me internás te mato” o “si me internás me escapo” o “si me internas olvidate de mí para siempre”.
Parte de nuestra sociedad no cree en la rehabilitación de drogadictos y dicen “no hay quien pueda triunfar ni sobre qué triunfar”, “el drogadicto no cambia más, siempre vuelve a lo mismo” . Los ignorantes, inexpertos, descreídos o desesperanzados hablan así, piensan sin fe y se equivocan.
No quieren aceptar o reconocer que Dios, la ciencia, la experiencia de especialistas en adicciones logran en la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADASuna verdadera experiencia religiosa y psicoterapéutica donde el drogadicto internado por un período de 12, 24 o 36 meses realiza un viaje hacia el bienestar recorriendo sus más exquisitas pasiones.
La pasión por la buen literatura, la pasión por el reencuentro con sus seres amados y queridos, la pasión por el amor a la vida, la pasión por el conocimiento de Dios y por las enseñanzas bíblicas, la pasión por los exquisitos platillos que alimentan el intelecto y el alma, la pasión por la revalorización de la naturaleza en un marco campestre. Esto es lo que ofrece y brinda la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADASdonde la religiosidad motiva y anima.

TRATAMIENTO DE REHABILITACIÓN EN COMUNIDAD TERAPEUTICA

Dedicaron sus vidas y sus pasiones a la recuperación de adictos; y me refiero a Lucien Engel Meyer, Claude Olivenstein, Monseñor O’ Brian, Juan Yaría, Eduardo Kalina
Juan Carlos Rossi, y nosotros, sus alumnos y discípulos.
 Coincidimos en que el adicto es un amante perdido que saborea la tragedia en su propia atmósfera de paranoia, tensión y melodrama.
 Siempre está a punto de descontrolarse
Ama el descontrol y lo necesita porque es tentado por esa inmoral ambición de poder y de evasión.
La adicción es descontrol, inmoralidad, evasión, escapismo, degradación y desequilibrio.
La adicción le da validez a un comportamiento adolescente. Todo es difícil y tenso.
El adicto, en semejante atmósfera de terror cree haber rechazado lo convencional pero no sabe combinar las pasiones. No se decide  a escuchar a Dios.
La Comunidad Terapéutica cerrada es una versión modernizada de los monasterios o de los conventos porque el beneficio inmediato es el alejamiento del “consumo” y la presencia activa de la terapia con la constancia y la perseverancia que la disciplina de la religiosidad propone o impone.
Al adicto se lo motiva y condiciona para que aprenda a cultivar las virtudes en el afianzamiento de su armonía psíquica, Aprende a escuchar a Dios.

 

EMERGENCIAS EN ADICCIONES

Cuando estalla la ira reprimida vemos un bazar de estilos violentos, destructivos o hirientes en el adicto intolerante y desbordado.
Con sus malévolas estrategias el adicto logra en su estallido que la belleza solo subsiste en el lejano recuerdo.
Sabemos que cuando se pierde el esplendor, la sociedad se encarga de fagocitar los deseos del individuo que no puede comprender aquello que le sucede; al ver el cerramiento del hombre en un mundo infernal vemos alejamiento de Dios.
 Con su torpe idea de modelar una moral propia el adicto intoxicado se convierte en una emergencia; se debe acudir inmediatamente para su auxilio y salvataje porque caso contrario puede morir o matar a algún familiar, vecino o víctima ocasional.
 La Comunidad Terapéutica cerrada es una alternativa sumamente valiosa porque acude con un equipo especializado al rescate del individuo intoxicado.
Cuando la noche se calla, los centros de rehabilitación para adictos acuden como un instrumento al servicio de Dios y de la vida, como una lección de paz y un acto de fe con una unidad de criterio en la habitualidad de la asistencia a ese ser que parece funcionar como una vela que se apaga, un objeto agónico o una víctima de la suerte común que es la adicción y la muerte.
 En la Comunidad Terapéutica cerrada el lenguaje predominante es la fe, una contundente ética para que el adicto ponga su alma en aquellos valores que perdurarán su la vida claustral se lleva a cabo como Dios manda.

 

EMERGENCIAS PARA DROGADICTOS

La adicción es un frágil romance con la agonía, con el pecado y con el estado de alteración,
Digo frágil romance porque la muerte o el tratamiento de rehabilitación en adicciones interrumpen la degustación de los “exquisitos platillos” que el drogadicto acostumbra a consumir.
    Las emergencias para drogadictos significan una inmediata y rápida atención del individuo enajenado con su traslado a una Comunidad Terapéutica cerrada para su internación donde se verá protegido, atendido y cuidado aún en contra de su voluntad.
El sistema cerrado impide la fuga y deserción del drogadicto debiendo permanecer así dentro del estilo de vida que Dios propone.
La COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS maneja una componente crítico realista, trata con un lirismo dramático y con un lirismo fantástico a esos personajes fantasmales que son los drogadictos deteriorados.
A diferencia de las Clínicas de Rehabilitación para drogadictos, la Comunidad Terapéutica cerrada es un proyecto de la fuerza humana y cósmica que en nombre de Dios contiene un contundente mensaje ético y estético.
Su diseño, en su totalidad es una consagración de la ética que enfocada hacia un emblema titánico enseña la tolerancia sana, coherente y responsable entre los seres humanos descarriados en una vida lírica y romántica combinada con la disciplina rígida y estricta de la religiosidad dando lugar al abordaje psicoterapéutico y científico que un sólido equipo profesional al servicio de Dios brinda en estos casos desesperantes de emergencias y urgencias.

 

TRASLADOS DE ADICTOS PARA INTERNACION

 

El traslado de un adicto para su internación requiere del significado etimológico.
Trasladar significa llevar de un lugar a otro, mudar a una persona, hacer pasar a un individuo de un cargo a otro.
El traslado de adictos para su internación en un CENTRO DE REHABILITACIÓN PARA LAS ADICICCIONES es un fenómeno de intuición, un acto de amor al prójimo y una manera de cumplir con Dios ya que sobre las espaldas de la Comunidad Terapéutica de puertas cerradas descansan una serie de responsabilidades de fuerte contenido social.
Trasladar a un adicto para su internación requiere de un poder que está en nosotros y por sobre nosotros. Me refiero al poder de Dios.
La rehabilitación del adicto es el objetivo de nuestro mayor interés en el mundo visible como también en el plano invisible; su alma.
La Comunidad Terapéutica a puertas cerradas es un arte revolucionario en una sociedad burguesa donde la adicción es una expresión dramática que trasciende las ideologías.
Sobrevolando la escena, en lo profundo de la ensoñación, el adicto pide su propio salvataje.
Con sencillez y sentido del humor la Comunidad Terapéutica a puertas cerradas sostiene y levanta a los adictos, a los depresivos, tristes y desconsolados mostrando que el mayor deseo es brindarle a las personas valor para que se superen, para que crezcan en la fe y para que mejoren su relación con Dios, con sus familias, con la sociedad y consigo mismos.

 

EMERGENCIAS PARA ALCOHOLICOS

Generalmente los alcohólicos son considerados personas de baja categoría, incluso vulgares; son individuos que corren riesgos cada vez más grandes.
 Las personas alcoholizadas prometen ser traumáticas y peligrosas; odian y molestan al mismo tiempo con sus historias sombrías protagonizando escenas de la peor calaña.

La ebriedad es una historia oscura y turbia que busca generar padecimiento.
En el alcoholismo siempre encontramos emergencias y es ahí cuando debemos recurrir a la internación en la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS; es la propuesta en la cual estamos para conectarnos con nosotros mismos y con Dios, El nos enseña y motiva para cooperar con los necesitados.
  En la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS, Dios nos muestra en la vida claustral cómo los padecimientos de los individuos parecen estar más allá de la capacidad humana.
En los tratamientos de rehabilitación para alcohólicos comprobamos como cada festín era una reliquia del paganismo y como esa continua sed de experimentación los convertía en déspotas interesados en sus propias desviaciones.
La psicoterapia corrobora que gran parte de la vida del dipsómano estaba regida por la violencia contra sí mismo y contra Dios.
La COMUNIDAD TERAPEUTICA A PUERTAS CERRADAS remodela ese conjunto de costumbres sorprendentes rehabilitando a gente fascinante confirmando que siempre tenemos la posibilidad de ser y de sentirnos libres.

TRATAMIENTOS DE REHABILITACION PARA ADICTOS EN UN CENTRO ESPECIALIZADO

El adicto es un ególatra de difícil carácter.
Sus ideas y códigos lo encierran dentro de un enfoque diseñado para ganarse la compasión porque siempre muestra su enfermedad espiritual y sus debilidades.
Se siente a gusto enajenado, cuestionando los convencionalismos de la época y del entorno sano o equilibrado.
El adicto permanece en un régimen cruel y primitivo; castiga su cuerpo, su mente, su espíritu, castiga a su familia, a su entorno (vecinos, compañeros, conocidos o amigos) y castiga a Dios.
Nunca terminé de comprender si el adicto castiga a Dios o si cree castigar a Dios. En realidad no sé si a Dios le llega o le afecta esta actitud del enajenado.
Si Dios ama a sus hijos, calculo que debe sufrir por las malas acciones que el adicto comete.
Dios tiene emociones y sufre por el que está pecando.
Los tratamientos de rehabilitación para adictos son un mosaico de culturas; cuando los adictos presentan una crisis se los escucha y contiene, se los acompaña, se les enseña a amar y así van creciendo, cambiando y aprendiendo a elegir.
La Comunidad Terapéutica cerrada profesional y religiosa conjuga la psiquiatría, la psicología, la filosofía y la religión. El tratamiento es la vida misma.
 
La transmutación es tan profunda y concreta que vemos desaparecer la furia maníaca en un marco psicoterapéutico donde el adicto se permite expresar y llorar por sus circunstancias.
La internación enseña que la adicción es una enfermedad que se apodera del espíritu y que debe ser tratada interdisciplinariamente en nombre de Dios.

TRASLADO DE DROGADICTOS PARA INTERNARLOS

La Comunidad Terapéutica de régimen cerrado

La drogadicción ha dado algunas pocas muestras de arte y elegancia; en un 99.5% veo rostros marcados por su crueldad en individuos que anhelan y pretenden ser los precursores del caos.
El adicto construye su propia cárcel para sobrevivir y dañarse en un denso encarcelamiento que resulta ser el aire en el que ha vivido alejado de Dios, distanciado del amor y perturbado en sus mezclas de odio, miedo y rechazo.
La adicción es el oxígeno en el cuál sus ambiciones quedan atenuadas por la falsa cautela y por la parálisis de su propia intoxicación.
Su naturaleza inspira miedo, rechazo e irrespeto.
En la Comunidad Terapéutica de régimen cerrado el adicto nos ha demostrado que le resultó posible permanecer indiferente frente a los gritos de su propia conciencia.
La adicción formó parte de su submundo en el cuál reinaba la sinrazón y la ignorancia.
La mujer adicta desconoce que Jane Austen escribió 6 novelas acerca de las debilidades de su gente, ignora que Susan B. Anthony logró en el 1900 el voto de la mujer en Estados Unidos, tampoco le interesa que Florence Nightingale fue condecorada por su valor y dedicación como enfermera salvando más de cien vidas o que Eleonor Roosvelt fue una incansable trabajadora dedicada al bienestar social.
La mujer adicta padece una ignorancia y un desconocimiento del rol histórico de la mujer en la vida occidental y es responsabilidad de la Comunidad Terapéutica de régimen cerrado abrirle los ojos.

 

INTERNACIONES PARA DROGADEPENDIENTES

 

Al drogadependiente se lo interna en la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS porque en su continua sed de experimentación desafía todos los límites y se convierte en un prisionero de sí mismo.
El adicto cree que los excesos definen la buena vida; su concepto es escabroso y su existencia, alejado de Dios, es una ruta llena de dificultades.
Los adictos son almas en agonía en la búsqueda de notoriedad pagana. Son historias llenas de tropiezos ya que para algunos sus actuaciones son la despedida.
El drogadependiente es un viajero incansable que recorre los círculos y túneles del infierno dantesco fantaseando siempre con las peores formas de dejar sus huellas y muestras de debilidad.
Algunos drogadependientes creen que la cocaína es la estrella de todas las estrellas; para mí la adicción es un magnífico retrato de las neurosis con el aditivo de la psicotización post-ingesta.
La COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS es un lugar envuelto en majestuosidad religiosa y terapéutica en el buen sentido. Es un lugar que Dios tiene para que los drogadependientes se arrepientan, para que libren sus batallas contra los prejuicios y la contaminación, para que en sus crisis de conciencia acepten a Cristo como su Salvador y para que crezcan en la fe, en la ética y en el control sobre sus actos.
El estilo de vida claustral de tipo campestre significa el más terrible de los sacrificios para los viciosos descontrolados ya que las comunidades terapéuticas no gozan de la misma simpatía que el descontrol.

 

CLINICAS DE REHABILITACIÓN PARA ADICTOS

BARBANEGRA UN ADICTO DEL SIGLO XVIII

Las clínicas para la internación de adictos son edificios cerrados, blindados, herméticos, de encierro, para el alojamiento, contención y aislamiento de personas ligadas a rituales que desafían la muerte.
En las clínicas para adictos encontramos diversos destinos, cariados estilos y espectáculos que muestran estados emocionales muy desagradables.
La diferencia entre la clínica para la rehabilitación de los drogadictos y la Comunidad Terapéutica se encuentra en primer lugar en el tipo de población en tratamiento.
En el encierro de los establecimientos de puertas cerradas surgen imágenes de deterioro y muerte. Yo creo en el potencial curativo del método religioso y psicoterapéutico de la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADASpero también reconozco que cierto perfil de bestias enardecidas necesitan de una presencia psiquiátrica permanente durante las 24hs con personal fuerte y robusto de enfermería, tratamiento farmacológico hasta encontrarse en un estado de mayor equilibrio y de mejor contención.
Un alma feroz como Barbanegra, el pirata del siglo XVIII, hubiese evolucionado favorablemente en una COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS aún pretendiendo emplear sus brutales tácticas, vida respaldada por 300 ladrones viciosos, ebrios y promiscuos. Yo creo que la psicoterapia y la religiosidad reeducan a aquél que vive en la espera del combate, la ebriedad y el destino incierto. Yo lo podría haber aceptado como paciente y creo que hubiese terminado siendo un gran Director de Comunidad Terapéutica.

 

COMUNIDAD TERAPEUTICA DE REHABILITACIÓN PARA ADICTOS

SULEYMAN/PABLO PICASSO Y EL PAPA GREGORIO VII  (tres estilos de rehabilitación)

Es un reino donde coexisten el pasado, el presente y el futuro.
La internación en la comunidad terapéutica a puertas cerradas es la realización de un tratamiento de rehabilitación para drogadependientes; podría vivirse como un lujoso exilio y una estadía autoimpuesta para informar y transformar. Transformarse edificando.
El adicto internado puede crecer y elevarse a un estado diferente de conciencia.
SULEYMAN en el año 1500 nos enseñó que ser dueño del mundo significaba cuidarse bien y cuidar a la familia, vecinos, amigos.
Ser dueño del mundo era tener un buen manejo y un correcto dominio de la mente, del cuerpo y del espíritu. Trabajar arduamente y poner todas las energías en el objetivo deseado.
Picasso concebía la vida, el enriquecimiento del alma y la trascendencia a través del arte. Produjo unas 20.000 obras ¡veinte mil!
Se dedicaba a sus objetivos día y noche con perseverancia, técnica, entrega, constancia, amor y respeto. Todo lo que necesita el adicto en su rehabilitación internado en la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS.
El Papa Gregorio VII dedicó sus energías a erradicar la corrupción en la iglesia y eso es lo que debe hacer el adicto en su tratamiento de rehabilitación para las adicciones erradicar la corrupción de su alma, sacar la deshonestidad de su vida y dejar de vivir en la mentira.
Entregarse a Dios, escuchar y aprender sus enseñanzas para vivir en la fe y en el amor.

EMERGENCIA DOMICILIARIA PARA DROGADEPENDIENTES

Lo diametralmente opuesto: SÓCRATES Y EL ADICTO

1-Sócrates fue encarcelado, enjuiciado y sentenciado a muerte por ser un pensador y defender” la razón”
El adicto vive encarcelado, se aloja en su propia cárcel con su comportamiento lascivo, es enjuiciado por su familia y por la sociedad frente a su depravación y psicopatía. Se autosentencia a muerte en vida por defender” la sinrazón” como decía Foucault

2-Sócrates murió por el amor a sus principios.
El adicto también muere por el amor a sus principios.
¿Cuáles son esos principios?
Negar su enfermedad, resistirse a la realización de un buen tratamiento de rehabilitación en drogadependencia, negarse a permanecer internado en una COMUNIDAD TERAPEUTICA, vivir constantemente en la urgencia y en la emergencia.
 
3-Sócrates bebió veneno; era una forma de sentencia de la época.
El adicto bebe veneno a diario. Busca y consume su veneno como si fuese el oxígeno que necesita para renovar su sangre.

4-Sócrates defendía y promovía la inquietud intelectual.
El adicto defiende y promueve el deterioro intelectual. Intoxicado persiste en el desgaste intelectual, en el estancamiento, en la chatura, la ignorancia, la desinformación y en el adormecimiento intelectual.

5- Sócrates vivía y amaba un mundo basado en la razón.
El adicto vive y ama un mundo basado en el egoísmo, el descontrol y la transgresión.
Cuando nos encontramos frente a unas emergencias domiciliarias para drogadependientes, debemos obrar como Dios manda: acudir en el acto, ser eficientes, responsables e idóneos.

 

CENTROS DE REHABILITACIÓN PARA ADICTOS

Recordando a Charles Dickens

En la antigüedad existía un lugar donde las almas de los santos y patriarcas antiguos esperaban la redención del género humano: El Limbo.
También se creía que era el lugar donde iban las almas de los niños que morían sin bautismo.
En la actualidad uno de los lugares donde se espera y se trabaja activamente en nombre de Dios por la redención del género humano es el centro de rehabilitación para drogadictos que es la misma cosa que el centro de rehabilitación para alcohólicos, la comunidad terapéutica de puertas cerradas donde se requiere permanencia y constancia en un tratamiento de rehabilitación para las adicciones que proporciona días amables en los cuales el adicto descubre en su psicoterapia individual, grupal y familiar una luz deslumbrante en colores nunca vistos.
La muerte, en ocasiones, es una eterna oración.
Cuando el adicto mata su adicción, cuando muere ese individuo descarriado y nace un nuevo hijo de Dios, surgen grandes esperanzas y una fe que regenera el corazón remodelando el intelecto.
Charles Dickens decía que la edad promedio de muerte en las clases trabajadores era de 22 años en la Inglaterra del siglo XIX.
¿Cuál es la edad promedio de muerte en los adolescentes que se drogan, alcoholizan o delinquen?
Dickens además luchó contra los ahorcamientos y el encarcelamiento a los deudores.
¿El adicto es un deudor? Sí, es un deudor, vive en deuda con su familia, con la sociedad, consigo mismo y con Dios.
Debe ser internado en un centro de rehabilitación para adictos preferentemente en una comunidad terapéutica de puertas cerradas.

 

CENTRO DE REHABILITACIÓN PARA ADICTOS

Recordando al Marqués de Sade

El Marqués de Sade  reunía muchas de las características que vemos hoy en los adictos.
Si bien era un pensador pionero que nació en 1740, fue un aristócrata pervertido que me hubiese agradado tenerlo como paciente en tratamiento de rehabilitación para las adicciones internado en una comunidad terapéutica cerrada.
Mencionaré 10 puntos en común entre los adictos que atiendo desde hace 20 años y aquel desviado del siglo XVIII

  1. Necesitaba la vida de gratificación inmediata.

  2. 2-Era un libertino consumado.

  3. Amaba un mundo de cinismo y de devoción al placer.

  4. Vivía expuesto a la hipocresía.

  5. Abrazaba los placeres que se dedicaba a satisfacer sus gustos más extremos.

  6. Era un fanático que se dedicaba a satisfacer sus gustos más extremos.

  7. Quería explorar los límites con actos licenciosos y transgresores para sumergirse en sus oscuras fantasías.

  8. En su conciencia desaparecieron los últimos vestigios de moral y de decencia.

  9. Manchaba el nombre de su familia con su comportamiento lascivo.

  10. Necesitaba hacer un tratamiento de rehabilitación, conocer a Dios, abrir su corazón y cambiar.

  11. En los adictos drogadependientes y alcohólicos he visto excesos, promiscuidad, hipocresía, abusos, negación, libertinaje, autoagresión y es por eso que tanto creo en los centros de rehabilitación para adictos y especialmente en las COMUNIDADES TERAPEUTICAS DE PUERTAS CERRADAS para garantizar constancia y permanencia.

 

CENTRO DE REHABILITACIÓN PARA ALCOHOLICOS

GAMBINO Y LAS CATRACTERISTICAS DEL ADICTO

Carlo Gambino era el peor criminal de los Estados Unidos; tenía 800 hombres en el negocio de las adicciones.
Manejaba el narcotráfico, la distribución y venta de bebidas alcohólicas, la prostitución y el asesinato. En esa amaga lucha por el poder sobornaba y masacraba con un total irrespeto por los derechos humanos. Eso era darle la espalda a Dios y al bien.
Violento, depravado y psicópata Carlo Gambino en 1940 tenía muchos rasgos similares con nuestros adictos de hoy, como la extorsión y corrupción, la usura y la usurpación.
El adicto es un corrupto (mentiroso, aprovechador, deshonesto) que extorsiona a sus familiares usurpando los derechos de cada integrante de su familia.
Debe ser aislado de su familia y de la sociedad para protegerlo del uso indebido de drogas, del abuso y consumo de bebidas alcohólicas; debe llevar adelante un nuevo y organizado plan de vida en el cuál la psicoterapia diaria, la religiosidad permanente y la búsqueda filosófica de la verdad sean los componentes de una consistente artillería terapéutica  que movilice su entusiasmo, reordenando su intelecto, acercándolo a Dios y al bienestar.
La Comunidad terapéutica profesional de puertas cerradas a diferencia de la clínica de rehabilitación para alcohólicos supera con su abanico de herramientas terapéuticas la resistencia al cambio que domina al adicto mostrándonos que la clínica de rehabilitación para alcohólicos es básicamente una alternativa en la desintoxicación.
El adicto debe comprender que el alma que contempla la belleza se vuelve bella. La belleza la encontrará en su internación.

 

RECORDANDO A ISAAC STERN/ EL TALENTO Y LA CURACIÓN

“ TODO LO QUE APORTA ARMONIA ES CURATIVO”

CLÍNICAS DE REHABILITACIÓN PARA DROGADICTOS

Isaac Stern nos mostró que el arte y la actitud frente a la vida motivan haciendo bella y llevadera la estadía en la Comunidad Terapéutica para la realización del tratamiento de rehabilitación en adicciones.
Stern nos decía:"a mí se me abrieron los caminos que conducían a las puertas y luego las puertas se me fueron abriendo una por una".
Al drogadicto internado en COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS se le abren los caminos que conducen a las puertas y luego las puertas se le van abriendo una por una.
Se le abren los caminos hacia la libertad interior, hacia la responsabilidad personal, se le abren los caminos que lo conducen hacia el encuentro con Dios y la puerta que lo lleva a Cristo; el drogadicto internado encuentra el camino que lo conduce al compromiso con su tratamiento y con su existencia.
Stern nos decía: "doy por sentado que esto es lo que debo hacer porque veo que soy transportado a un mundo mejor".
El drogadicto, cuando se encuentra internado en la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS debe dar por sentado que eso es lo que debe hacer porque en la realización de su tratamiento es transportado a un mundo mejor como nos decía Isaac Stern 40 años atrás.
Debemos absorber aquello que Dios nos dice y con un entusiasmo sin fin utilizar un ego religioso para subir a escena y encontrar el éxito.

 

EMERGENCIA DOMICILIARIA PARA DROGADICTOS

AMELIA EARHART/ CUANDO EL ÉXITO TE DESTRUYE

La Comunidad Terapéutica cerrada es la mejor respuesta ante una emergencia domiciliaria cuando el drogadicto o el alcohólico se encuentran fuera de control.
Amelia Earhart nos explicaba qué significado tenía”ser una víctima de su propio éxito”.
El éxito que busca el adicto es CONSUMIR drogas o bebidas alcohólicas. Obtener la sustancia y consumirla e intoxicarse. Ese es el éxito para el adicto empedernido y consuetudinario.
Entonces Amelia Earhart no se equivocaba en su concepto ya que el adicto termina siendo una víctima de su propio éxito, el cual consiste en su consumo indiscriminado de sustancias tóxicas que alteran su percepción. Su éxito es degradarse. La emergencia domiciliaria significa acudir inmediatamente al hogar o lugar donde se encuentra el adicto en crisis, atenderlo, separarlo de sus familiares para disminuir el volumen de la situación de conflicto, calmarlo y contener a su familia. En ocasiones se medica psiquiátricamente al adicto (eso lo evalúa y decide el médico psiquiatra que acude para esa emergencia) quien junto a los dos acompañantes terapéuticos lo trasladan inmediatamente a la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS para su internación y tratamiento de rehabilitación en adicciones.
He visto como el centro de rehabilitación para drogadictos y alcohólicos es una llave celestial que abre las puertas al cambio, al encuentro del bienestar para crecer al cambio, al encuentro del bienestar para crecer en el conocimiento y en el amor a Dios. La vida deja de ser una pesadilla para darle lugar a los procesos creativos que modelan el destino.

 

TRATAMIENTOS DE REHABILITACIÓN PARA  DROGADEPENDIENTES
INSTITUCIÓN ESPECIALIZADA EN LA REHABILITACIÓN DE DROGADEPENDIENTES

El tratamiento de rehabilitación para los drogadependientes que se lleva a cabo en la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS es una colección de postulados que ayudan a lograr la ansiada mutación para el aprendizaje de la doctrina de la reciprocidad en el amor responsable; doctrina esencialmente útil y de gran valor social.
La metodología utilizada en la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS es una suerte de guía que ayuda a atravesar la azarosa existencia del adicto y de su familia.
Una institución especializada en la rehabilitación de drogadictos propone una apertura del ser hacia lo trascendente enseñando que aún con cicatrices siempre es posible salir del infierno.
Después de una adolescencia o juventud carcomida por las drogas o por el abuso indiscriminado de bebidas alcohólicos se puede encontrar en la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS, una salida al tormento existencial.
Los adictos en sus tratamientos de rehabilitación para las adicciones comprenden que en la vida hay tanta luz como tinieblas y que la psicoterapia le da a la anécdota un barniz universal y casi atemporal; por eso es que se tratan de evitar los relatos anecdóticos para compartir mejor las experiencias emocionales en una especie de escuela de vida o escuela de pensamiento.
 La COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS nos enseña que la vida retirada también tiene sus encantos cuando uno se dedica a combatir con su arsenal de gestos todo el mal de la adicción.

 

INSTITUCIÓN ESPECIALIZADA EN ADICCIONES

En la vida del adicto todo está lleno de terror.

El drogadicto padece (o se brinda) una existencia horrible de la que no puede escapar; es un protagonista que se traiciona para caer lo más bajo posible.
Saboreando su crisis de desesperanza opta por languidecer en la cárcel adictiva dopado en una calma incómoda que lo conecta con los subsuelos infrahumanos.
¿Qué argumentos usa para defender la adicción?
El adicto va siempre en la búsqueda de la entrada al infierno  deseando el encuentro con su propio demonio.
Las COMUNIDADES TERAPEUTICAS DE PUERTAS CERRADAS se encuentran con una gran energía que emana de los adictos; son fuerzas poderosas que necesitan ser controladas y aprovechadas.
Srila Suami Prabuphada decía en 1966 que la vida comunitaria servía para el estudio de la interacción de fuerzas cósmicas.
Santo Tomás opinaba que la vida comunitaria tenía como sentido el aprendizaje y la adquisición de un profundo respeto por el mundo de los cielos.
La Comunidad Terapéutica profesional de puertas cerradas se propone modelar el destino de los adictos en nombre de Dios, según su voluntad y sus enseñanzas.
En todas las angustias familiares generalmente está el adicto, participando de una u otra  manera.
En el tratamiento de rehabilitación para drogadependientes yo creo que madurar es abrir la puerta de la jaula adictiva para salir al encuentro con Cristo sabiendo que aún una buena cotidianeidad está llena de tinieblas que pretenden perturbar el bienestar.

 

EMERGENCIAS PARA DROGADEPENDIENTES

La adicción siempre pretende entrar en la mente de una persona proclive al desacierto para concretar su ansiado estado de atención.
 Cuando nos encontramos en plena emergencia con un drogadicto y su total estado de alteración sabemos que lo adecuado es la inmediata internación en una Comunidad Terapéutica.
Acudir frente a una emergencia en drogadependencia es un aporte que sirve para celebrar la capacidad del ser humano en salir de los infiernos.
Los adictos son tristes desdichados atraídos por los vicios y los males de la ciudad imperial como también por las oscuras costumbres de los barrios bajos donde se convierte en receptáculo de la haz del submundo marginal.
Cuando el volcán hace erupción sabemos que acudiendo ante la emergencia del adicto no lo vamos a encontrar con una sonrisa distendida en el rostro, sino con un rostro amenazador  propio del individuo enardecido por los efectos de un arrebato que su sed de descontrol le brinda.
En estos aspectos los adictos no han cambiado demasiado en sus formas de comportamiento ni en sus vulgares, bajas y burdas formas de expresión.
Sumido en la abominación el adicto se niega a escuchar opiniones, consejos, propuestas y prefiere acatar los desatinos de sus más oscuras zonas desafiando los dictados de la Santa Iglesia a la cual critica y prefiere  no pertenecer dado su estado de intoxicación, rebeldía y enajenación.
 Debe ser trasladado e internado en una COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS para su contención y para la realización de su tratamiento de rehabilitación en adicciones.

 

ESPECIALISTAS EN DROGADICCIÓN

 

Entre los miles de adictos que conocí y traté me llamaron poderosamente la atención aquellos que venían de sectas.
En 1987  me tocó hacer algunas entrevistas de admisión previas a la internación en la COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS con personas consumidoras de drogas ilícitas que habían estado vinculadas a la secta del reverendo Moon, a la secta "los niños de Dios" y los Hare Krishna ( debo reconocer que estos últimos eran los más disciplinados, metódicos y prolijos).
En aquellas entrevistas de admisión que realizaba para la Fundación Viaje de Vuelta en la Ciudad de San Nicolás observé en los adictos depravación, blasfemia, se metían en situaciones psicoanímicas muy precarias y sus conductas probaban los límites de la paciencia familiar y/o social.
Los drogadictos y los alcohólicos predicaban que vivían al margen de la sociedad llevando los límites de sus deseos demasiado lejos con sus perversas filosofías que defendían lo impuro.
Entrevisté a cien adictos y a sus familiares en 1987, todos de la Ciudad de San Nicolás, algunos de Pergamino y de Villa Constitución; comencé a recibir a docenas de cultores de la extravagancia, individuos desenfrenados que generaban en turbulento caos, chicos que se derrumbaban adaptándose rápidamente a la vida en las calles.
Veinte años atrás me di cuenta que los especialistas en adicciones deberían recurrir a las COMUNIDAD TERAPEUTICA DE PUERTAS CERRADAS para proteger, aislar del consumo de estupefacientes y trabajar por y en la rehabilitación de cientos de miles de adictos que hay en Argentina.

 

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