El Paraíso - Comunidad Terapeutica para el tratamiento de adicciones COMUNIDAD
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Rehabilitación de adicciones
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EL ADICTO
Y SU REHABILITACIÓN

Alejandro Merenzon

 

CAPÍTULO III

¿QUÉ DEBE HACER
EL FAMILIAR DE UN ADICTO?


Si ya probaron tratamientos anteriores y no hubo resultados positivos, usted debe intentarlo nuevamente pero de manera distinta.
Descarte los tratamientos ambulatorios, olvídese de un Hospital de Día porque en ninguna metodología de este tipo va a lograr una buena asistencia (no va a ir a la terapia), tampoco va a encontrar un real compromiso por parte del adicto para con su rehabilitación.
No recurra tampoco a Instituciones de “puertas abiertas” porque esas propuestas son únicamente válidas para personas adictas que quieren, que piden ayudan y que desean permanecer internados.
En Comunidad Terapéutica de “puertas abiertas” muchos se escapan, abandonan el tratamiento, optan por la deserción y vuelven a lo mismo de siempre.
En el caso de los adictos que no quieren hacer un tratamiento es usted quién debe tomar la decisión de salvarle la vida a él y a toda la familia.
Usted debe tener firmeza y decir basta.
Usted debe en esta etapa no decirle nada más, no amenazarlo con internación ni decirle que va a venir a entrevistarse con nosotros. ¡Usted debe venir a entrevistarse con nosotros sin que él se entere!
Nosotros le mostraremos a usted nuestra Comunidad Terapéutica de puertas cerradas en la cual nadie se escapa ni abandona el tratamiento. Está especialmente diseñada para fuguistas y desertores. Las medidas de seguridad, la vigilancia y el acompañamiento terapéutico especializado, las técnicas de contención y el sistema aplicado impiden las fugas.
Además firmando usted la correspondiente solicitud de tratamiento como marca la ley nosotros acudimos a su domicilio con nuestro equipo especializado en auxilios y rescates altamente capacitado y experimentado. En 19 años hemos internado a 2000 adictos empedernidos retirándolos de sus domicilios con orden judicial y/o diversas técnicas muy eficaces que empleamos.
Sin trámites burocráticos ni demoras que dilatan o entorpecen, todo lo hacemos dentro de las 24 hs. de haber venido usted a la entrevista inicial.
No es lo mismo si la tramitación judicial la hace usted que si la hacemos nosotros. No es lo mismo cualquier juez ni es lo mismo su manera de pedirle ayuda a la justicia que nuestra técnica de solicitarle una orden de internación inmediata a un juez que nos conoce desde hace muchos años y que confía en nuestra Institución, que vio los resultados favorables en tantos años de trabajo con tantos adictos y con sus respectivas familias.
Nosotros logramos en cinco minutos eso que algunas madres o padres no lograron en meses o años.
Quiero que usted siempre tenga presente que contamos con 100 técnicas, formas o trucos diferentes para retirar al adicto de su hogar sin violencia para internarlo y salvarle la vida.
¡Cien formas distintas!
Venga a conocernos, a informarse y a decidir cuál propuesta o técnica es acertada y acorde a las características de su familiar adicto, del resto de la familia y del barrio.
En cinco minutos se interna a la persona salvándole así la vida a toda la familia.
En 19 años de trabajo con 2000 adictos y sus respectivas familias he visto cientos de casos de:

Padres que internan a su hijo.
Hijos que internan a su padre.
Hijos que internan a su madre.
Marido que interna a su esposa.
Esposa que interna a su marido.
Hermano que interna a su hermano.
Hermano que interna a su hermana.
Tía que interna a su sobrino.
Abuelos que internan a un nieto.
Concubina que interna a su pareja.

En fin, el objetivo es salvarle la vida a un ser querido mejorando además toda la vida familiar.
En algunos casos me encontré con madres o familiares que me decían cosas tales como “Él dice que si lo interno se va a matar”, “Si lo interno me va a agarrar una bronca terrible y no me lo va a perdonar jamás”, “Si lo interno no me va a querer ver nunca más”, “Él dice que si lo interno se va a escapar”. Mentiras.
Esta clase de frases y amenazas son puras mentiras utilizadas para la manipulación, asustándola y amedretándola a usted para que continúe paralizada evitando así la internación.
Muchas veces usted habrá escuchado inoportunas frases y erradas conclusiones como “No se lo puede obligar a cambiar”, “Si él no pide ayuda nada se puede hacer”, “El tratamiento obligatorio no sirve”, “Ya probé en 10 tratamientos distintos y ninguno funcionó”. Pensar y hablar así es un error grave.
El tratamiento obligatorio impuesto por la familia en conjunto con la Institución y con la justicia Sí SIRVE.
¿Qué importancia tiene hoy si fracasó anteriormente en 10 tratamientos distintos? ¿Qué importancia tiene si hoy por su decisión de internarlo él se enoja durante uno o dos meses? ¿Qué importancia tiene hoy si por su psicopatología y mecanismos de negación o rebeldía es la clase de persona que deberá permanecer años internado en tratamiento?
Hoy tampoco tiene importancia si él quiere rehabilitarse o no.
¿Qué va a hacer usted? ¿Esperar que él muera? ¿Esperar que la llamen de un hospital? ¿Ir a visitarlo a una cárcel? ¿Continuar viviendo así? ¿Permitir que otros integrantes de su familia sigan sufriendo?
Usted es quien tiene que actuar ahora. Rápidamente, con fortaleza y decisión. Usted debe salvarlo internándolo ya mismo. Intérnelo para que se lo cuide, proteja, aisle de drogas y alcohol, para que se lo contenga dentro de una vida sana y ordenada, presérvelo de la destrucción hacia el resto de su familia.
Intérnelo para poder vivir en paz tanto usted como sus otros familiares. No importa si él quiere o si no quiere. Tampoco interesa lo que él diga, piense o amenace.
¿Usted le preguntaba a sus hijos siendo niños si querían o no vacunarse? Los vacunaba y punto.
¿Usted le preguntaba si querían o no ir al colegio en la primaria? Los mandaba al colegio y punto.
¿Usted los consultaba cuando tenían gripe o fiebre si aceptaban ser atendidos por el médico y tomar los remedios? Usted llamaba al médico, compraba los remedios y punto.
¿Y entonces? ¿Hoy por qué duda tanto?
¿Porque él hoy es un adulto? Se equivoca. Él no es un adulto. Es un enfermo mental y espiritual que no sabe elegir. No sabe ni puede decidir o hacer lo correcto; posterga, promete y nunca se decide a iniciar un tratamiento. Usted debe decidir por él.
Quiera él o no, usted hará lo correcto, él dejará de drogarse y de alcoholizarse desde el primer día de internación.
Usted le salvará la vida aunque él no quiera y así actúa una buena madre, un buen padre. Responsabilidad.
Eso es amor. Así es el amor.
Usted puede venir a vernos acompañada por una amiga o por algún otro familiar para sentirse más acompañada, respaldada y menos sola en esta lucha. Conocerá en nuestra Institución a decenas de familiares de adictos que recurrieron al “Tratamiento Obligatorio” obteniendo resultados sumamente favorables. Todos se encuentran muy conformes y la ayudarán a reafirmar su decisión.
Si usted sufrió uno o varios desengaños o decepciones quizás no me crea a mí, ni a nuestro médico psiquiatra o a nuestra psicóloga pero ¿tampoco va a creerle a 50 madres y padres que le brinden testimonio?
Cuando el adicto se encuentra en plena “carrera” de consumo no debe vivir en el hogar familiar, con su descontrol estropea a toda su familia.
Usted debe revalorizar su hogar, su propia vida y la de otros familiares.
Pero tampoco sirve expulsarlo de casa y lanzarlo a la calle porque seguirá drogándose, alcoholizándose, juntándose con la peor escoria, lacra y lúmpen corriendo riesgos peligrosísimos.
Si usted expulsa a su familiar adicto de casa, tampoco vivirá tranquila ya que estará preocupada y angustiada pensando día y noche ¿cómo estará? ¿con quiénes y haciendo qué? ¿en qué estado se encontrará? ¿No necesitará ayuda? ¿No habrá pasado algo malo? Así no se puede ni se debe vivir. El único camino válido, consistente y coherente es la internación.
El gran periodista norteamericano Winchell decía en 1945 “debemos enfrentarnos a la tiranía” (se refería al neofacismo sometedor). Yo hoy diría “debemos enfrentarnos a la tiranía de la adicción”.
Usted debe darle el empujoncito inicial para ingresar en el tratamiento, del resto nos ocuparemos nosotros, su grupo de compañeros, psicoterapeutas y directivos.
¿Y cómo le da ese empujoncito inicial para que comience y permanezca internado realizando su tratamiento?
¿Charlando con él? No.
¿Proponiéndole una internación? No.
¿Escuchando sus incumplidas promesas de siempre? No.
¿Dándole una nueva oportunidad? No.
¿Creyendo sus mentiras? No.

Usted debe hacer todo lo que le he explicado en este capítulo, vuélvalo a leer y sabrá qué hacer.

El 100% de los adictos que no hacen tratamiento alguno continúan de mal en peor.

El 90% de los que realizan tratamientos ambulatorios vuelve a consumir y a tener recaídas abandonando sus tratamientos dentro de los tres primeros meses.

El 10% de los adictos que permanecen más de un año en Comunidad Terapéutica de puertas abiertas logran rehabilitarse mientras el 90% abandona desertando antes de culminar un programa de 24 meses.


El 100% de los adictos que permanecen internados en la Comunidad Terapéutica de puertas cerradas durante años no se drogan, ni se alcoholizan, hacen una vida sana, ordenada, protegidos, cuidados y contenidos.


¿Qué alternativa usted prefiere y cuál elige? ¿Riesgos o garantías? ¿Años de terapia o deserción? ¿5 años de tranquilidad para usted y su familia o el caos y la desesperación? ¿Bienestar o incertidumbre? ¿Armonía o desorden? ¿Dormir en paz o salir a buscarlo por el barrio, por hospitales o comisarías? ¿Proteger al resto de su familia o arrastrarlos al caos? ¿Ver progresar al adicto o permitir su derrumbe total?

 


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Agradecimientos

Prólogo

Comentarios de especialistas

CAPITULO I
Testimonios de Familiares

CAPITULO II
El Adicto

CAPITULO III
¿Qué debe hacer el familiar de un adicto?

CAPITULO IV
Comunidad terapéutica de puertas cerradas

CAPITULO V
Psicoterapia

Secciones del libro