TRATAMIENTOS DE REHABILITACION PARA ALCOHOLICOS
"Entrevista a Francisco de Quevedo"
Los religiosos de la orden de San Juan de Dios enseñaban que dichoso es el individuo que estudia cómo encontrar el camino hacia Dios y cómo permanecer en él de por vida.
El tratamiento de rehabilitación para alcohólicos está a cargo de Dios; detiene la sentencia, el desamparo y la desventura.
Va tan ligero como pide la necesidad, brindando los mayores cuidados y la mayor obra de bien público se ocupa de todos los que admiran la perdición.
El tratamiento enseña a ser cauteloso y a estar prevenido frente a los posibles descuidos del alma; enseña a evitar la perdición y a rechazar el trato despreciable del pecado.
Protege a las personas del padecimiento de mil confusiones y del engaño.
El alcohólico es un desamparado y un desventurado que con su malicia y su ponzoña necesita de una internacion inmediata para salir de su desdichada vida.
Arrebatado y a gritos, ahogado en vino, deshecho, gangoso y echando torpeza por sus ojos y narices es de escupir y vomitar semejante desventura mientras se hunde en su propia fetidez espiritual.
Trata con desprecio la reivindicación y con su oscuro corazón lleno de deseos que martirizan a todos sus familiares se llena de lodo para agonizar en sus pensamientos lascivos.
Arrebatado por la embriaguez, descuidado y roto necesita desprenderse de sus miserias, adulaciones y actitudes deshonestas.
Sus mentiras lo matan con una denigración insoportable de altísimo costo espiritual.
Los tratamientos de rehabilitación para alcohólicos vencen a ese pecado mortal.
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