CLINICAS DE REHABILITACION PARA DROGADICTOS
"Entrevista a Francisco de Quevedo"
Los alcohólicos y los drogadictos no son ángeles; andan hirviendo de maldiciones para ser diablos. Quieren ser diablos ingratos, admiran a los desastrosos y a los desdichados, son verdugos de sí mismos que se convierten en avarientos enlodados con los ojos hambrientos de desvergüenza y de desprecio.
Son gente que vive como si no hubiese justicia y muere como si no hubiese misericordia.
No son felices con Dios ni con el diablo que los desprecia por ser trastos embarazosos que una y otra vez retoman el desvergonzado camino de roer y desgastar las relaciones.
Las clínicas de rehabilitación para adictos impiden que se conviertan en difuntos; protegiéndolos y educándolos los sacan del infierno. |