La atracción hacia la sociedad de consumo y los problemas que esta sociedad egoísta trae a la gente como el alcohol, la drogadicción, la explotación de la sexualidad, la pornografía y los abusos o el consumo de psicofármacos nos muestran 500,000 ¡quinientos mil! adictos que son pacientes duales padeciendo las injustas imposiciones restrictivas del centro para la rehabilitación de drogadictos pobremente especializados que proponen metodologías de tratamiento éticamente injustificables.
La condena que el neoliberalismo desplegó sobre los pacientes duales consistió en asignar a los adictos alterados e instituciones para la rehabilitación de adictos de muy baja categoría moral como la colonia Cabrera en Open Door, los hospitales Borda, el Moyano o las 100 clínicas psiquiátricas privadas donde el predominio de los valores evangélicos no existe.
Algunas iglesias entendidas como instituciones encerradas en sus templos, indiferentes e irrespetuosas de lo que ocurre en la vida de los "enfermos adictos" no entienden que Juan Pablo II incansablemente nos habló de luchar por una sociedad nueva, contra la pobreza, las injusticias y la miseria.
Cristo vino a predicar que debemos tener fe y amor por lo tanto el concepto de neocristiandad debe ser el fermento en el interior de los tratamiento para que los pacientes duales necesitados de especialistas en adicciones encuentren respeto, fe, amor, actividades terapéuticas edificantes, psicoterapia grupal, individual y familiar para abrazar la lucha de liberación.
La psicoterapia para los pacientes duales debe complementarse con una campaña espiritual contenedora.
|