CENTROS DE REHABILITACION PARA ADICTOS
"Entrevista a Francisco de Quevedo"
El adicto es un desdichado y no hay desdichado sin desprecio.
La sociedad considera a los adictos como culebras; otros los ven como dormidos, tontos, malvados y los sentencian porque mienten y engañan. Sentenciando al adicto al exilio o al destierro, se protege a los demás ciudadanos pero sentenciándolo a un aislamiento de la sociedad para su rehabilitación se recupera a una persona para el bien del mundo entero.
Vemos como el adicto en tratamiento adquiere hermosura, entendimiento, nobleza y discreción.
Vemos como ese que se desangraba y que se hundía degollado por la enfermedad mental se ilumina a partir del tratamiento y de Dios.
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