Muchas veces he visto y seguido largo camino que ha conducido a "este suceso" considerando finalmente que la rehabilitación es algo verdaderamente histórico en la vida del adicto.
El tratamiento de rehabilitación para la drogadicción es un camino largo que se explica cuando se sabe todo lo que le precedió.
Se requiere tiempo para preparar a las mentes y hacer madurar las conciencias de los individuos con problemas de drogadependencia cuando están internados en un instituto para la atención de drogadependientes y por eso que hablamos de programas de 12, 24 y 36 meses de internación.
El camino abierto al cambio debe quedar libre de ciertos obstáculos menores como la sobreprotección familiar, las dudas a miedos en relación al ambiente de la Comunidad terapéutica de puertas cerradas, las críticas acerca del menú semanal alimenticio y todos esos aspectos que distraen a los familiares del adicto retrasando el compromiso en el camino por el que unos y otros deben avanzar y encontrarse.
Las comunidades terapéuticas a puertas cerradas no tienen plena libertad para el ejercicio de sus propias liturgias menos aún cuando se encuentran inscritas cuadrillas a organismos como la World Federation, la Federación Argentina de Comunidades Terapéuticas, el Ministerio de Salud Pública, etc.; quienes supervisan el cumplimiento de los requisitos y modalidades estipuladas.
El drogadependiente internado deja de vivir esas terribles situaciones de abandono, lujuria y libertinaje pero no puede, de un día a otro, preparar un encuentro tan complejo consigo mismo, con su familia o con Dios.
La psicoterapia junto a la religiosidad lo motivan a vivir como en una sacristía. |